Hay piezas que caben de forma perfecta, algunas embonan por un tiempo si se fuerzan lo suficiente.
Tu casa, tu refugio del frío y del polvo, el lugar a donde recurres para estar tranquilo, requiere sin duda las piezas correctas para mantenerse de pie.
Así era ella.
Al acostarnos a ver las estrellas, cabíamos los dos en uno a la perfección, y como armar un rompecabezas instantáneo, me sentía en casa.
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